J. R. R. Tolkien.Todo lo que brilla no es oro
Todo lo que brilla no es oro,
no todos los que vagan están perdidos;
El viejo que es fuerte no se marchita,
Las raíces profundas no son alcanzadas por la escarcha.
De las cenizas un fuego brotará,
Una luz de las sombras irrumpirá;
Renovada será la hoja que se rompió,
Aquél sin corona volverá a ser Rey.
J. R. R. Tolkien.
John Ronald Reuel Tolkien (3 de enero de 1892 en Bloemfontein, Sudáfrica - 2 de Septiembre de 1973, Oxford, Reino Unido), fue un filólogo y escritor sudafricano de fantasía épica y mítica. Fue profesor de anglosajón en la Universidad de Oxford entre 1925 y 1945 y profesor de lengua y literatura inglesa entre 1945 y 1959. Su apellido es una forma anglicanizada del alemán Tollkiehn (“Temerario”), originario de la Baja Sajonia, en Alemania. Gran estudioso de las lenguas y sus orígenes, Tolkien creó idiomas propios, como el “animálico”, el “nevbosh” o el “naffarin”, basado éste último en el castellano.
Entre sus extraordinarias obras figura El Hobbit (Allen & Unwin, 1937), El Señor de los Anillos (La Comunidad del Anillo. Allen & Unwin, 1954; Las Dos Torres. Allen & Unwin, 1954 y El Retorno del Rey. Allen & Unwin, 1955) y El Silmarillion (publicada de manera póstuma en Allen & Unwin en 1977 y previamente conocida como El Libro de los Cuentos Perdidos), obra que narra la mitología que Tolkien concibiera para una etapa antigua en la historia de Arda y los relatos de la Tierra Media, en clara alusión a Midgard, uno de los siete niveles en que se divide el mundo habitable según el Völuspa.
Tras su graduación en el Exeter College de la Universidad de Oxford, Tolkien se unió al ejército británico en la Primera Guerra Mundial, siendo enviado a Francia en 1916. Enfermo por la fiebre de las trincheras, es regresado a Inglaterra. Durante su convalecencia comienza su trabajo en El Libro de los Cuentos Perdidos, el que se inicia con la Caída de Gondolin.
En 1920, Tolkien ocupó el cargo de profesor no titular de Lengua Inglesa en la Universidad de Leeds, donde finalmente logra el cargo de profesor, publicando luego, junto a Eric Valentine Gordon, “Alliterative Revival” Sir Gawain y el Caballero Verde, escrita en inglés medio a finales del siglo XIV.
En 1925, vuelve a la Universidad de Oxford como profesor de anglosajón en el Pembroke College. En su permanencia allí, Tolkien escribió El Hobbit y los dos primeros volúmenes de El Señor de los Anillos. Tolkien será persuadido por otro gran autor, C. S. Lewis -creador de las Crónicas de Narnia- para publicar sus trabajos inicialmente escritos para sus hijos. Un significativo aporte, que mencionaremos aquí, fue una conferencia dictada por Tolkien en el año 1936 titulada Beowulf: los monstruos y los críticos, influenciando desde entonces las apreciaciones acerca de esta leyenda anglosajona.
J. R. R. Tolkien comenzó a trabajar en el mundo y la mitología de la Tierra Media desde su adolescencia y nunca dejó de trabajar en las historias y leyendas de ese mundo fantástico habitando por toda clase de seres hasta su muerte ocurrida en 1973. En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Tolkien señaló que los aliados se comportaban como orcos en sus llamados a una completa destrucción de Alemania, horrorizándose luego con las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki.
El tercer hijo de J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien, tras la muerte de su padre, se avocó a la tarea de organizar la inmensa cantidad de papeles que éste acumuló durante su vida. El primer trabajo como resultado de ello fue la publicación de El Silmarillion en 1977. Sin embargo, esta obra es una condensación de toda la mitología tolkiana, y por lo tanto, traza de modo general los relatos de la formación de la Tierra Media, el nacimiento de los Elfos y los Hombres y muchos cuentos individuales, entre los cuales figura Los Hijos de Húrin, el relato de la trágica vida de Túrin Turambar. Christopher Tolkien profundizó los documentos de su padre y desarrolló a continuación en detalle la historia de los escritos y el tratamiento de las concepciones míticas y legendarias en el transcurso de las obras de J. R. R. Tolkien, plasmadas a continuación en Cuentos Inconclusos de Númenor y la Tierra Media (1980) y luego en los doce volúmenes de la Historia de la Tierra Media (1983-1996).
Tres relatos fueron trascendentales en la creación de la Tierra Media de Tolkien: Beren y Lúthien, La Caída de Gondolin y Los Hijos de Húrin. Como se podría prever, estos cuentos existen en muchas versiones, reescritas por lo general. Luego de treinta años de trabajo y tras haber sido publicado en varias formas -condensadas y fragmentadas- Christopher Tolkien ha acoplado las variantes, piezas inacabadas e inconclusas y variaciones del cuento, para definir una versión completa que reproduce las líneas originales del pensamiento de J. R. R. Tolkien.
De este modo, el relato de Los Hijos de Húrin, se remonta a la Primera Edad, a una época anterior a El Señor de los Anillos, en una parte de la Tierra Media que se hundió antes de que los Hobbits aparecieran y cuando el Gran Enemigo era todavía el vala caído, Morgoth.
Los Hijos de Húrin ("The Children of Húrin", Houghton Mifflin, Abril de 2007 y en castellano bajo el sello editorial de Minotauro) narra la vida de Húrin, uno de los grandes capitanes de los hombres, amigo de los elfos y luchador incansable contra el poder y la fuerza de Morgoth y sus huestes de orcos. Luego de la batalla de Nirnaeth Arnoediad (la “batalla de las lágrimas incontables”) es capturado y condenado a padecer terribles tormentos sin fin, encadenado a una torre en lo más alto de Thangorodrim, la fortaleza de Morgoth, originando de esta manera una historia trágica de amores imposibles, maldiciones y la eterna lucha entre las sombras y la luz, sellando el trágico destino de su familia y condenando a una vida maldita a su hijo Túrin Turambar por el mundo perdido de Beleriand.
A treinta y cuatro años de su muerte, el legado de J. R. R. Tolkien aún perdura, ahora con la publicación de Los Hijos de Hurin y las evocaciones del Midgard, la Tierra Media y sus moradores.
Ardes de Melimpa
Todo lo que brilla no es oro,
no todos los que vagan están perdidos;
El viejo que es fuerte no se marchita,
Las raíces profundas no son alcanzadas por la escarcha.
De las cenizas un fuego brotará,
Una luz de las sombras irrumpirá;
Renovada será la hoja que se rompió,
Aquél sin corona volverá a ser Rey.
J. R. R. Tolkien.
John Ronald Reuel Tolkien (3 de enero de 1892 en Bloemfontein, Sudáfrica - 2 de Septiembre de 1973, Oxford, Reino Unido), fue un filólogo y escritor sudafricano de fantasía épica y mítica. Fue profesor de anglosajón en la Universidad de Oxford entre 1925 y 1945 y profesor de lengua y literatura inglesa entre 1945 y 1959. Su apellido es una forma anglicanizada del alemán Tollkiehn (“Temerario”), originario de la Baja Sajonia, en Alemania. Gran estudioso de las lenguas y sus orígenes, Tolkien creó idiomas propios, como el “animálico”, el “nevbosh” o el “naffarin”, basado éste último en el castellano.
Entre sus extraordinarias obras figura El Hobbit (Allen & Unwin, 1937), El Señor de los Anillos (La Comunidad del Anillo. Allen & Unwin, 1954; Las Dos Torres. Allen & Unwin, 1954 y El Retorno del Rey. Allen & Unwin, 1955) y El Silmarillion (publicada de manera póstuma en Allen & Unwin en 1977 y previamente conocida como El Libro de los Cuentos Perdidos), obra que narra la mitología que Tolkien concibiera para una etapa antigua en la historia de Arda y los relatos de la Tierra Media, en clara alusión a Midgard, uno de los siete niveles en que se divide el mundo habitable según el Völuspa.
Tras su graduación en el Exeter College de la Universidad de Oxford, Tolkien se unió al ejército británico en la Primera Guerra Mundial, siendo enviado a Francia en 1916. Enfermo por la fiebre de las trincheras, es regresado a Inglaterra. Durante su convalecencia comienza su trabajo en El Libro de los Cuentos Perdidos, el que se inicia con la Caída de Gondolin.
En 1920, Tolkien ocupó el cargo de profesor no titular de Lengua Inglesa en la Universidad de Leeds, donde finalmente logra el cargo de profesor, publicando luego, junto a Eric Valentine Gordon, “Alliterative Revival” Sir Gawain y el Caballero Verde, escrita en inglés medio a finales del siglo XIV.
En 1925, vuelve a la Universidad de Oxford como profesor de anglosajón en el Pembroke College. En su permanencia allí, Tolkien escribió El Hobbit y los dos primeros volúmenes de El Señor de los Anillos. Tolkien será persuadido por otro gran autor, C. S. Lewis -creador de las Crónicas de Narnia- para publicar sus trabajos inicialmente escritos para sus hijos. Un significativo aporte, que mencionaremos aquí, fue una conferencia dictada por Tolkien en el año 1936 titulada Beowulf: los monstruos y los críticos, influenciando desde entonces las apreciaciones acerca de esta leyenda anglosajona.
J. R. R. Tolkien comenzó a trabajar en el mundo y la mitología de la Tierra Media desde su adolescencia y nunca dejó de trabajar en las historias y leyendas de ese mundo fantástico habitando por toda clase de seres hasta su muerte ocurrida en 1973. En los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, Tolkien señaló que los aliados se comportaban como orcos en sus llamados a una completa destrucción de Alemania, horrorizándose luego con las explosiones nucleares de Hiroshima y Nagasaki.
El tercer hijo de J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien, tras la muerte de su padre, se avocó a la tarea de organizar la inmensa cantidad de papeles que éste acumuló durante su vida. El primer trabajo como resultado de ello fue la publicación de El Silmarillion en 1977. Sin embargo, esta obra es una condensación de toda la mitología tolkiana, y por lo tanto, traza de modo general los relatos de la formación de la Tierra Media, el nacimiento de los Elfos y los Hombres y muchos cuentos individuales, entre los cuales figura Los Hijos de Húrin, el relato de la trágica vida de Túrin Turambar. Christopher Tolkien profundizó los documentos de su padre y desarrolló a continuación en detalle la historia de los escritos y el tratamiento de las concepciones míticas y legendarias en el transcurso de las obras de J. R. R. Tolkien, plasmadas a continuación en Cuentos Inconclusos de Númenor y la Tierra Media (1980) y luego en los doce volúmenes de la Historia de la Tierra Media (1983-1996).
Tres relatos fueron trascendentales en la creación de la Tierra Media de Tolkien: Beren y Lúthien, La Caída de Gondolin y Los Hijos de Húrin. Como se podría prever, estos cuentos existen en muchas versiones, reescritas por lo general. Luego de treinta años de trabajo y tras haber sido publicado en varias formas -condensadas y fragmentadas- Christopher Tolkien ha acoplado las variantes, piezas inacabadas e inconclusas y variaciones del cuento, para definir una versión completa que reproduce las líneas originales del pensamiento de J. R. R. Tolkien.
De este modo, el relato de Los Hijos de Húrin, se remonta a la Primera Edad, a una época anterior a El Señor de los Anillos, en una parte de la Tierra Media que se hundió antes de que los Hobbits aparecieran y cuando el Gran Enemigo era todavía el vala caído, Morgoth.
Los Hijos de Húrin ("The Children of Húrin", Houghton Mifflin, Abril de 2007 y en castellano bajo el sello editorial de Minotauro) narra la vida de Húrin, uno de los grandes capitanes de los hombres, amigo de los elfos y luchador incansable contra el poder y la fuerza de Morgoth y sus huestes de orcos. Luego de la batalla de Nirnaeth Arnoediad (la “batalla de las lágrimas incontables”) es capturado y condenado a padecer terribles tormentos sin fin, encadenado a una torre en lo más alto de Thangorodrim, la fortaleza de Morgoth, originando de esta manera una historia trágica de amores imposibles, maldiciones y la eterna lucha entre las sombras y la luz, sellando el trágico destino de su familia y condenando a una vida maldita a su hijo Túrin Turambar por el mundo perdido de Beleriand.
A treinta y cuatro años de su muerte, el legado de J. R. R. Tolkien aún perdura, ahora con la publicación de Los Hijos de Hurin y las evocaciones del Midgard, la Tierra Media y sus moradores.
Ardes de Melimpa