domingo, 31 de julio de 2011

Fósil de un insecto de hace 120 millones de años


El Museo de Historia Natural de Stuttgart presentó el fósil de un insecto recién descubierto, el Chimaera fly, en Stuttgart, Alemania. El fósil de 120 millones de años de antigüedad descubierto puede conducir a una nueva percepción de la filogenia de los insectos.

Fuente: terra.cl 19 de Julio de 2011.

lunes, 4 de julio de 2011

Descubren restos de un marsupial gigante de hace 50.000 años en Australia


Sídney. Un equipo de paleontólogos descubrió en una remota zona del norte de Australia los restos de un diprotodonte, un marsupial gigante que pobló el planeta hace por los menos 50.000 años, informaron hoy los medios locales.

“Lo que hemos visto son los restos del marsupial más grande que habitó el planeta, una bestia de tres toneladas de peso que se paseó por estas tierras hace 50.000 a dos millones de años”, dijo Michael Archer, uno de sus descubridores, a la emisora local ABC.

El equipo del profesor Archer desenterró los restos del también llamado “wombat gigante” en la remota localidad de Bruketown, situada en el estado australiano de Queensland.

El diprotodonte era un marsupial de la era del Pleistoceno que caminaba en cuatro patas y se parecía en apariencia al wombat, aunque tenía tamaño de un rinoceronte o un hipopótamo.

Estos animales de unos tres metros de largo y unos dos metros de altura tenían un par de incisivos salidos pero eran herbívoros y habitaban en los bosques abiertos y llanos semiáridos de Australia.

Con el hallazgo, los paleontólogos confían en que podrán armar el esqueleto más completo de un diprotodonte.

“Los huesos no están necesariamente en la posición correcta pero probablemente todo el esqueleto está en este lugar donde probablemente cayó hace 50.000 años”, manifestó el profesor Archer.

Fuente: ABC. 4 de Julio de 2011.

viernes, 1 de julio de 2011

Investigadores encontraron ojos fósiles de 515 millones de años


Pertenecen a un artrópodo marino hasta ahora desconocido.

Están formados por más de 3.000 pequeñas lentes.


Un equipo internacional de investigadores encontró siete ojos fósiles de más de 515 millones de años y con una complejidad altísima ya que están formados por más de 3.000 pequeñas lentes; pertenecen a un artrópodo marino hasta ahora desconocido y con un modo de vida similar al de la langosta.

El descubrimiento, llevado a cabo en rocas de la localidad de Emu Bay Shale, en Isla Canguro (Australia), fue publicado en el último número de la revista Nature y demuestra, según sus autores, que algunos de los primeros animales adquirieron rápidamente una visión muy desarrollada, lo que no era conocido.

La Tierra tiene 4.500 millones de años y en los primeros 4.000 millones la vida existente era unicelular (principalmente bacterias). Los organismos multicelulares no aparecieron hasta hace unos 550 millones de años, en lo que se conoce como “explosión” de biodiversidad del Cámbrico (primer período geológico del Paleozoico), un evento evolutivo que marcó entre 540 y 520 millones de años atrás la aparición de casi todos los grupos de animales.

Los ojos encontrados se estiman que tienen 515 millones de años, miden un centímetro de diámetro y están formados por 3.000 lentes (la mosca del vinagre posee 800 y las libélulas unas 30.000), lo que le daba al artrópodo una visión muy aguda, explicó Diego García-Bellido, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas de España en el Instituto de Geociencias.

La supuesta visión

Las lentes, señaló, producen cada una un píxel de resolución visual, lo que quiere decir que el artrópodo al que perteneció uno de los ojos encontrados en Australia “veía el mundo con una resolución de más de 3.000 píxeles por cada ojo”.

Además, otras de las cualidades de estos ojos -los más antiguos del mundo de esta complejidad- es que poseían una zona con las lentes más grande, lo que le confería una mayor capacidad de visión en ambientes de poca luminosidad.

La visión es un arma muy poderosa, recordó el investigador, quien dijo que este descubrimiento demuestra el nivel de complejidad al que habían llegado los ojos de los artrópodos en tan poco tiempo después de la “explosión” de biodiversidad.

Los ojos se encontraron separados del resto del cuerpo, pero posiblemente correspondían a una criatura marina grande y activa, similar a una langosta, relató el investigador del CSIC.

Los paleontólogos desconocen el tipo de artrópodo al que pertenecieron y descartan, por sus características complejas de visión, que los ojos pudieran corresponder a la mayoría de artrópodos típicos de esa zona, por lo que se trata de una especie inédita.

Fuente: cooperativa.cl 29 de Junio de 2011.

Encuentran milenario colmillo de mastodonte en Honduras



Un antiguo colmillo de mastodonde fue encontrado en unas excavaciones en el extremo sureste de Tegucigalpa, en Honduras. El hallazgo se realizó a inicios de junio a un costado de uno de los edificios de la Corte Suprema de Justicia en Tegucigalpa.

Fuente: EFE - terra.cl 30 de Junio de 2011.

Campesino mexicano halla restos de mamut o mastodonte en el patio de su casa


México.- Un agricultor mexicano que realizaba una excavación en el patio de su casa para construir una letrina encontró los restos fosilizados de un animal prehistórico parecido a un mamut o un mastodonte, informó hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El hallazgo del agricultor Lorenzo Morales tuvo lugar en la población de Nuevo Chupícuaro, en el estado de Guanajuato (centro de México), y corresponde a “enormes huesos” de un animal del Pleistoceno de entre 9.000 y 15.000 años de antigüedad.

Expertos en paleozoología y paleobotánica de ese organismo serán los encargados de analizar un fragmento de dos defensas (colmillos) de unos 80 centímetros de largo por 20 de diámetro, así como una parte de cráneo del animal prehistórico, para determinar el tipo de especie y su antigüedad.

Uno de los colmillos y las fracciones del cráneo permanecen todavía enterrados en el pozo, que tiene una profundidad de cuatro metros y donde se observan dos capas estratigráficas.

El primer nivel corresponde a “un sedimento de aluvión muy compactado que mide 1,88 metros, en tanto la segunda capa corresponde a un banco de arena que mide 2,10 metros donde estaban los fósiles”, explicaron los expertos.

El arqueólogo Gerardo Rivera informó de que aún no se ha determinado la especie a la pertenecen los fósiles, que presentan un “buen estado de conservación”, lo cual facilitará su estudio.

En los próximos días se reforzarán los tratamientos de conservación de los restos de fauna pleistocena, que permanecen guarecidos de la lluvia bajo un improvisado toldo.

La mayor parte de los descubrimientos de dinosaurios en México se han dado en los estados de Baja California, Sonora, Chihuahua y Coahuila, todos ellos en el norte del país, pero los de mamíferos como el mamut se han registrado en el centro y el occidente.

Fuente: EFE - terra.cl 10 de Junio de 2009.

Paleontólogos descubren en Grecia los colmillos más largos y antiguos conocidos


Atenas.- Un grupo formado por paleontólogos griegos y holandeses descubrieron en el norte de Grecia los colmillos más largos que se conocen hasta la fecha, de cinco metros de longitud y tres millones de años de antigüedad, pertenecientes a un mastodonte.

Según informó hoy el vespertino ateniense “Kathimerini”, los científicos estiman que el descubrimiento “es de una importancia trascendental para los paleontólogos a nivel mundial”.

Los colmillos son los más largos encontrados jamás hasta ahora y superan el récord del Libro Guiness, que tiene registrados otros de 4,39 metros de longitud.

La especie de mastodonte al que pertenecen los gigantescos colmillos se denomina “mammut borsoni” y sus restos fueron encontrados durante excavaciones realizadas en la localidad septentrional de Milias, cerca de Grevena.

La longitud de los colmillos, así como la composición y tamaño de las mandíbulas, indican que se trata de un macho, declaró la jefa de las excavaciones, Evangelia Tsoukala, catedrática de la Universidad de Salónica.

Se calcula que el animal prehistórico pereció cuando contaba entre 25 y 30 años de edad -aunque la media de vida de estos animales era de unos 55 años-, tenía una estatura de unos 3,5 metros y pesaría unas seis toneladas.

Descubrimientos paleontológicos similares de la época se guardan en el Museo de Historia Natural de Grevena.

Fuente: EFE – terra.cl 25 de Julio de 2007.

lunes, 20 de junio de 2011

Antepasado humano enfrentó la amenaza de los dientes de sable


El antepasado más antiguo conocido por la humanidad probablemente vivía bajo el temor de grandes criaturas conocidas como dientes de sable que vagaban por su mismo hábitat antiguo en África.

Paleontólogos identificaron dos nuevas especies de los felinos dientes de sable entre fósiles desenterrados en Toros Menalla, en Chad.

En 2001, un equipo desenterró en el país centroafricano los restos de una especie de homínido extinto, una criatura similar a los humanos y de siete millones de años, conocida como “Toumaï” (Sahelanthropus tchadensis).

Expertos afirman que el Toumaï es el homínido más antiguo conocido por la ciencia.

El cráneo fósil del Toumaï (que significa “esperanza de la vida” en la lengua local Dazaga de Chad) fue encontrado en el desierto de Djurab por un equipo liderado por Michael Brunet, de la Universidad de Poitiers, Francia.

La posición de un orificio mayor situado en la parte inferior del cráneo, llamada foramen magnum, sugiere que el Toumaï caminaba erguido, una marca importante del linaje humano.

El tallo cerebral entra y sale del cráneo a través de este orificio. En grandes primates, se sitúa más hacia la parte posterior del cráneo; pero en los homínidos -incluyendo el Toumaï- está más hacia la parte anterior del cráneo.

Tras divulgarse su hallazgo en las páginas de la publicación científica Nature en 2002, el fósil causó sensación en todo el mundo.

Sin embargo, la interpretación del Toumaï como un pariente humano es controvertida. El cráneo estaba distorsionado y, si es que existen otras partes del esqueleto, ninguna de prueba de ello ha sido publicada en la literatura científica. También es más antiguo que la fecha en que la genética señala que los linajes de los humanos y los chimpancés divergieron.


Terreno de predadores

En cualquier caso, los paleontólogos han estado muy ocupados estudiando el abundante material fósil descubierto en el sitio, construyendo progresivamente una imagen del entorno en el que Sahelanthropus tchadensisse desenvolvía.

En el Mioceno tardío, esta zona de Chad debe haber tenido un lago ya que los paleontólogos han encontrado restos fósiles de peces, anfibios y cocodrilos.

Investigadores hallaron restos fosilizados de una gran variedad de mamíferos carnívoros en Toros Menalla.

Terminar en las mandíbulas afiladas de un depredador debe haber sido una amenaza siempre presente tanto para primates como para el Toumaï.

Paleontólogos ya habían informado sobre el hallazgo de restos de un gran diente de sable en Toros Menalla, conocido como Machairodus kabir, que pesaba entre 350 y 490kg.

En la revista Comptes Rendus Palevol, Louis de Bonis de la Universidad de Poitiers y sus colegas añadieron dos nuevas especies de dientes de sable a la creciente lista de animales carnívoros que acechaba esta región de África Central a fines del Mioceno.

Los grandes restos de estos felinos fueron desenterrados durante recientes expediciones de campo y han sido identificados como especies nuevas que pertenecen al género Lokotunjailurus y al género Megantereon.


Bosque refugio

Patrick Vignaud, director del Instituto de Paleoprimatología y Paleontología Humana de la Universidad de Poitiers, le dijo a la BBC que los dientes de sable eran casi del mismo tamaño que los leones de hoy.

“Con nuestra información actual, no sabemos con precisión cuáles fueron las interacciones entre un primate y un carnívoro grande; pero, probablemente, estas interacciones no fueron tan amistosas”, añadió el profesor Vignaud. “Los dientes de sable cazaban todo tipo de mamíferos: bóvidos, équidos y primates... Las interacciones también fueron más 'psicológicas', ejercían presión sobre presas potenciales. No podemos probarlo, pero probablemente es importante porque en ese caso los primates tenían que vivir cerca de ambientes cerrados como bosques en galería”, señaló a la BBC.

Aunque los primates antiguos como el Sahelanthropus tchadensis pudieron haberse apartado de los dientes de sable, también pudieron haber dependido de estos grandes carnívoros, y de otros más, para su supervivencia. Los dientes de sable habrían cazado grandes mamíferos herbívoros y probablemente dejaron suficiente carne en sus presas para los carroñeros, como el Hyaenictherium, y tal vez incluso primates como el Sahelanthropus. Algunos investigadores han propuesto que el Toumaï está más estrechamente relacionado con los chimpancés o gorilas.

Incluso si este fuera el caso, el descubrimiento sería de gran importancia, ya que prácticamente no hay antepasados fósiles de estos grandes primates conocidos en África.

Fuente: terra.com - AP. 3 de Enero de 2011.